Cuando el misterio y el conflicto se funden con naturalidad en el entramado de una novela, no solo se enlazan cuerdas sino que se comunican angélicamente dos planos generalmente escindidos. Esto supondría una mayor plasticidad de los hechos, por lo que no interesa cuán inverosímil sea la historia, pues lo más importante ya jugó a favor del libro, sobre todo si esta, como es el caso de El futuro de mi cuerpo de Luis Hernán Castañeda, se resuelve como abierta y le da un importante peso a las trampas del lenguaje.jueves 18 de noviembre de 2010
El futuro de mi cuerpo. Luis Hernán Castañeda. Estruendomudo, Lima, 2010. 142 pp.
Cuando el misterio y el conflicto se funden con naturalidad en el entramado de una novela, no solo se enlazan cuerdas sino que se comunican angélicamente dos planos generalmente escindidos. Esto supondría una mayor plasticidad de los hechos, por lo que no interesa cuán inverosímil sea la historia, pues lo más importante ya jugó a favor del libro, sobre todo si esta, como es el caso de El futuro de mi cuerpo de Luis Hernán Castañeda, se resuelve como abierta y le da un importante peso a las trampas del lenguaje.
Publicado por
José Donayre Hoefken
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Publicado en «Caretas» 2156 el 18/11/10,
pág. 67