La muerte devora todo en Sonata para Kamikazes de Giancarlo Poma, aun la muerte misma. Y más que descubrir policialmente al asesino, la intriga estriba en acertar, en términos existenciales, quién es el muerto o quiénes los sobrevivientes o los menos cadáveres. Para ello, Poma ha diseñado una historia trepidante cuya arquitectura, lejos de deslumbrar por la monumentalidad, insiste, de un movimiento a otro, en sucesivas (di)secciones, en deconstruir todo lo que pretenda descollar sobre la realidad.jueves 2 de diciembre de 2010
Sonata para kamikazes. Giancarlo Poma. Banco Central de Reserva del Perú, Lima, 2010. 212 pp.
La muerte devora todo en Sonata para Kamikazes de Giancarlo Poma, aun la muerte misma. Y más que descubrir policialmente al asesino, la intriga estriba en acertar, en términos existenciales, quién es el muerto o quiénes los sobrevivientes o los menos cadáveres. Para ello, Poma ha diseñado una historia trepidante cuya arquitectura, lejos de deslumbrar por la monumentalidad, insiste, de un movimiento a otro, en sucesivas (di)secciones, en deconstruir todo lo que pretenda descollar sobre la realidad.
Publicado por
José Donayre Hoefken
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Publicado en «Caretas» 2158 el 02/12/10,
pág. 61